27 septiembre 2011

#Cuéntame un cuento; Carmen Amoraga

Versión extendida.



Hoy nos visita la finalista del Premio Planeta 2010, Carmen Amoraga. Nos hablará de su obra "El tiempo mientras tanto" y de muchas cosas más.






Antes de nada, darle las gracias Carmen por tener la consideración de conceder a un blog como FNTL esta entrevista. Es un honor para nosotros contar con una gran autora como ella.

Comencemos hablando un poco de su obra más reciente y conocida “El tiempo mientras tanto” (finalista del Premio Planeta 2010). 

Loving-. Después de ser finalista en el premio Nadal con “Algo tan parecido al amor” ¿Cómo se plantea presentarse al Premio Planeta?
Carmen-. Me lo planteé como un aliciente para terminar una novela que se me resistía. Empecé a escribirla estando embarazada de mi hija, y cuando ella nació… ¡me faltaba tiempo para todo! Tenía la historia muy clara, pero no encontraba ni tiempo ni, la verdad, ganas, porque lo que más me apetecía era disfrutar de la maternidad. Por eso, cuando ya habían pasado dos años y pico desde el Nadal, me fijé como un objetivo terminarla a tiempo para presentarme al Planeta… pero sin más intención que ser capaz de terminarla.

Loving-. Algunos autores que han quedado finalistas, o incluso ganadores, han confesado a posterioridad que la obra que les valió tal reconocimiento la escribieron a conciencia. “Ésta es para el Planeta” decían para sí. ¿Es este también su caso?
Carmen-. Pues no, la verdad. Siempre tratas de hacerlo lo mejor posible, pero nunca he tenido ningún objetivo distinto a escribir cuando escribo. Quiero decir: el premio es escribir, poder hacerlo. 

Loving-. Se define esta obra como una novela coral, si fuera Ud. quien lo hiciese, ¿Cómo lo haría? ¿Qué piensa de la moda de catalogar algunas obras como “novelas para mujeres”?
Carmen-. Novela coral está bien, puesto que es una novela que no tiene un único personaje. Es una novela de personajes, cada uno tiene su propia novela. 
En cuanto a decir que existen novelas para mujeres… ¿la verdad? Me parece una gilipollez. Es como decir que hay novela sólo para calvos o para lectores con gafas. Por no mencionar la carga peyorativa que suele tener esa afirmación, dando por hecho que las mujeres no son absolutamente capaces de leer cualquier cosa.

Loving-. Para alguien que ha pasado tiempo en un hospital pueden resultar demasiado familiares algunas situaciones ¿Visitó alguno para documentarse?
Carmen-. Sí, visité el hospital de crónicos Doctor Moliner, en Valencia, varias veces.  No quería recrear algo tan concreto sin conocerlo de primera mano.

Loving-. ¿Suele hacer lo que se llama “trabajo de campo” para escribir?
Carmen-. Si la novela lo requiere, sí.

Loving-. El guiño a “Hable con ella” ¿es premeditado? ¿O es el resultado de una serie de coincidencias?
Carmen-. Premeditado. Para evitar comparaciones posteriores, pensé que lo mejor era comparar yo misma.

Loving-. ¿Es María José la verdadera protagonista o es un mero catalizador para desencadenar el relato de las vidas de los demás personajes? ¿A cuál tiene más cariño?
Carmen-. Es protagonista en la misma medida que lo son el resto de los personajes. Quizá es catalizador, pero, en realidad, todos son catalizadores del resto, puesto que sus acciones, sus reacciones, sus sentimientos… acaban repercutiendo en las vidas de los demás.
Loving-. En “El tiempo mientras tanto” podemos apreciar una gran gama de personajes, muy trabajados, y una amplia variedad de situaciones que de tan cotidianas son completamente verosímiles. ¿Se siente en parte antropóloga después de estudiar la sociedad de esa forma?
Carmen-. ¡No! No siento que haya estudiado la sociedad…. Simplemente la he observado con detenimiento… Y creo que ese es el mayor acierto de la novela, el motivo que ha hecho que haya una enorme cantidad de lectores que hayan disfrutado con ella. Durante todos estos meses, el feedback que he recibido ha ido en esa línea: los lectores se identifican con los personajes, ven reflejadas situaciones que ellos mismos viven o han vivido, se ven en un espejo, y a veces, no les gusta lo que observan. El otro día, por ejemplo, fui al pueblo de mis padres a hacer el pregón de las fiestas, y nada más bajarme del coche, una mujer que no me conocía me dijo “gracias por haber escrito este libro, por haberme hecho ver que era Pilar y que me estaba cargando la relación con mi hija”. Entre la emoción del pregón y lo que me dijo… ¡menudo soponcio me entró! Pero por eso le estoy tan enormemente agradecida a esta novela, no por el dinero ni por el premio, sino por estas cosas… 

Loving-. Sobre su método de escritura, ¿tiene un momento predilecto para hacerlo?  ¿Necesita un ambiente especial?
Carmen-. No, la verdad, escribo bastante bien en cualquier momento. Siempre tengo la fantasía de que para la siguiente novela me disciplinaré, tendré un horario, trabajaré a diario… pero lo cierto es que funciono más bien a golpe de inspiración. Puedo escribir hasta que me entra tendinitis, y luego pasar varias semanas sin encender el ordenador, que es justo como no han de hacerse las cosas…

Loving-. ¿Cómo compagina la vida laboral con la escritura?
Carmen-. Con placer. Me encanta mi trabajo.

Loving-. ¿Cómo se plantea un nuevo proyecto, lo prepara, esquematiza y cuando se pone a escribir ya sabe como ocurrirá cada cosa o por el contrario comienza con una guía básica y deja que los personajes tomen vida propia?
Carmen-. Cada novela es distinta… pero en general, soy una escritora con brújula. Sé donde están los puntos cardinales, dónde quiero ir, por dónde me gustaría llegar, pero los personajes no llevan mapa, son bastante libres.

Loving-. ¿Está inmersa en la creación de una nueva novela? De ser así ¿Qué puede decirnos de ella?
Carmen-. Sí, estoy empezando. Básicamente, creo que siempre escribo la misma novela: una novela que habla sobre las relaciones entre las personas, sobre lo desconocidos que somos siempre para los demás, sobre las vidas que se basan en verdades “universales” que luego resultan no ser tan ciertas. Y en este caso, en concreto, la novela tratará sobre dos personas que se reencuentran más de veinte años después de haberse dejado de ver. Las nuevas tecnologías, las nuevas vías de comunicación, estarán muy presentes en esta obra.

Loving-. De las fases por las que pasa una obra desde que el autor la da por terminada ¿cuál es la que más le gusta? ¿Hay alguna que le de miedo?
Carmen-. Me encanta empezar, tener la novela en blanco por delante. Y terminar. Y escribir. Me gustan todas, la verdad. ¿Miedo? Está el miedo a ¿y si ya lo he contado todo? ¿y si ya no me sale? Pero de alguna manera, se supera y se sigue adelante…

Loving-. ¿Qué piensa de las obras que salen al mercado con faltas ortográficas?
Carmen-. Es una putada… pero las erratas están ahí. En las primeras ediciones de El tiempo mientras tanto, había una b en vez de una v, o al revés, que me daba dolor de estómago cada vez que la veía…

Loving-. De alguna de sus obras se destila que es posible enamorarse de la “idea del amor” ¿Lo cree realmente posible?
Carmen-. Por supuesto que lo creo posible. Muchas veces queremos querer, estamos enamorados de la idea de estar enamorados más que de la persona de carne y hueso, con defectos y virtudes, que tenemos enfrente.

Loving-. ¿Cuál es su novela favorita de todos los tiempos? ¿Es la que ha leído más veces?
Carmen-. Ufff…. Me resulta difícil quedarme con una… Releo bastante a García Márquez, por ejemplo.

Loving-. ¿Qué obra recomendaría para que los jóvenes se enganchasen a la lectura?
Carmen-. Mira, yo creo que no hay que recomendar una obra en concreto para incentivar a la lectura. En estos meses, desde que fui finalista del premio Planeta, muchas veces, muchísimas, me han hecho la misma pregunta. ¿Por qué tenemos que leer? ¿Por qué en esta sociedad en la que todo pasa tan deprisa, en la que tenemos tan poco tiempo para todo, tantas alternativas de ocio, por qué tenemos que leer? Y yo respondo contando una cosa que me pasó en una presentación; al terminar la charla, hubo una firma de libros, larga. Y al final de la firma, la última mujer, me pidió que le dedicase la novela. ¿Es para ti? Le pregunté. Se rió. Me dijo que no, que era para su hija. “Yo no sé leer”, me dijo. “ Per ella sí que sabe…”Lo he contado muchas veces, y todavía hoy se me pone la carne de gallina cuando recuerdo la ilusión que había en la mirada de esta mujer. Su hija sí sabía.   Y por eso tenemos que leer todas y todos: porque podemos. Porque sabemos.  Porque se lo debemos a las mujeres que se han dejado las rodillas y los codos para que hoy estemos aquí, celebrando.

Normalmente terminamos las entrevistas en FNTL con cinco preguntas divertidas, para que los lectores conozcan un poco más de cerca a los autores.

Loving / Carmen
¿Raza y nombre del primer animal doméstico? Perros: Linda, pero era de mis padres. Mío solo, otro perro, Flat, un caniche blanco….
- ¿Pepsi o Coca−Cola? Coca cola 
-¿Audrey o Marilyn? Audrey
−Zumo, ¿natural o embotellado? Natural, pero no le hago ascos al embotellado. A veces no se puede tener todo…
-¿Starbucks o cafetería? Bar de toda la vida


Muchísimas gracias por dedicarnos este tiempo y un saludo enorme.

4 comentarios:

Rebeka dijo...

Interesante entrevista. Me has descubierto a una escritora a la que desconocía.

Gracias!!

Un saludo Loving!!

May dijo...

No conocía a la autora, pero gracias a la entrevista (fantástica, por cierto), me iré a investigar un poquitín más ;)

¡Besos!

Anabel Botella dijo...

qué gran novela El tiempo mientras tanto y qué gran pregón dio en Campillo de Alto buey.

Tempe dijo...

¿Amoraga dio el pregón en Campillo? 0.o Increíble. XD

La entrevista perfecta, mujer, al menos desde mi no profesional punto de vista, aunque hay algunas preguntas que quedaban mal porque ya había respodido a la cuestión anteriormente. En fin, todo no se puede tener, además, de todos modos esta es una de esas que debería estar en el suplemento dominical de algún periódco de alta alcurnia. :P

Me ha emocionado la historia de la mujer cuya hija sí sabía leer. Es una buena resuesta a esa pregunta tan difícil: porque podemos. :)